Because I choose to

enero 14, 2009

Córdoba, Diciembre de 2008, en fotos

Filed under: Córdoba, Fotografía — Etiquetas: , — Leandro López (inkel) @ 20:12

Ya se pueden ver mi selección personal de fotos de mis vacaciones en Córdoba.

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agosto 2, 2008

JPGMag: Geometría

Filed under: Fotografía — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 06:48

Publiqué una foto para participar en la nueva edición de la revista JPG Magazine. El tema es Geometría y la foto que participa es:

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Para votar la foto sólo hay que hacer click en la foto y presionar el botón:

Yeah! It rocks

abril 9, 2008

Salta: Día II

Filed under: Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 14:14

Arranqué el día tranquilito, desayunando un rico café con leche con dos medialunas y, por supuesto, un gran libro: Un Mundo sin Fin, la continuación del genial Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet. El día estaba nublado, así que decidí utilizarlo para recorrer la ciudad.

Caminé por la calle Caseros hasta la Plaza 9 de Julio y mi primer destino fue la Catedral que me pareció muy poco atractiva (ok, tal vez el altar lo sea), y dado que justo comenzaba la misa, seguí viaje. Volví a retomar la calle Caseros y en la esquina con Córdoba me encontré con el, a mi entender, edificio más bello de la ciudad: la Iglesia y Convento de San Franciso (foto y más información). Es imponente el edificio, y por dentro es definitivamente mucho más atractivo que la catedral, especialmente su cúpula. Incluso me gusta más que la Cúpula de la Basílica de El Escorial. Por último pasé por el Convento San Bernardo (más información), que me gustó principalmente porque se nota que esos al menos eran más humildes.

Foto Iglesia y Convento de San Francisco Cúpula de la Iglesia de San Francisco Convento de San Bernardo

Suficiente religión para un día, así que hice unas cuadras más hasta el Parque San Martín y tomé el teleférico ($6 ida) para subir al Cerro San Bernardo (a 285 metros de altura de la ciudad y aproximadamente 1458 m.s.n.m.).

Lo primero que me llamó la atención fue la existencia de arañas que viven en comunidad, lo cual debo reconocer que me hizo plantearme bastantes preguntas, principalmente, qué carajos hago acá sin salir corriendo. Pero como estoy en recuperación de mi pánico a los malditos octópodos me hice el valiente y me fui a distraer desde el mirador del cerro: que linda vista de la ciudad! Tengo que volver algún día para ir de noche, porque saqué una foto, pero desde otro cerro. Habrá que esperar para verla ;)

Salta desde el Cerro San Bernardo

El cerro es interesante para deambular, tiene una pequeña fería artesanal, un sendero ecológico (que lamentablemente estaba cerrado), una o dos confiterías, juegos para niños, un pequeño anfiteatro, algunos hongos raros, y unas bonitas caidas de agua (en cascada, por detrás de la cascada y acanalada), ideales para autorretratarse (en un puente o en otras cascadas). Y por último emprendí el descenso por la Escalera al Cerro San Bernardo: de haber leido el aviso antes de bajar, lo hubiera pensado, me temblaban las rodillas al final! Jajaja

De fondo, más cascadas Agua en el Cerro San Bernardo Hongos y huellas de taladrillos

Al finalizar la escalera me encontré con el imponente monumento a Martín Miguel de Güemes, tal vez uno de los mayores héroes argentinos sin lugar a dudas, y máximo procer del noroeste argentino (el caballero era salteño). De los monumentos que conoczco dedicados a figuras nobles (y lamentablemente mucho más a innobles, deshonestos y traidores) fue, desde que la vi, una de las que más me impactó (y tristemente, como pueblo mal educado y mal aprendido que somos, fue víctima del vandalísmo).

Monumento a Mart�n Miguel de Güemes

Ya era casi mediodía, así que me volví, buscando un lugar para comer (me picaba el bagre, y con ganas de algo rico). Caminé hasta la Plaza 9 de Julio y de ahí doblé por Buenos Aires en sentido contrario al tráfico, porque recordaba haber visto en Buenos Aires y Avenida San Martín una oficina de información turística. Por suerte la memoria no me falló y, además de conseguir un plano de la ciudad, pregunté un lugar para comer y me recomendaron Don José (Urquiza 484), un restaurant no muy llamativo, casi familiar podría decirse, enfrente de la Iglesia de San José. Pedí una cerveza (Salta, por supuesto), una empanada de entrada y cazuela de cabrito de plato principal. ¡Qué delicia! Comí muy bien, barato ($ 28,50). Tan bien almorcé y tan lleno quedé que fue imposible continuar el día sin antes irme a dormir una siesta, así que me volví para el hostal.

Repuestas las energías, y como la tarde continuaba nublada, pregunté por un lugar al que ir en un día así y me recomendaron la Quebrada de San Lorenzo, ubicada a unos 15 km de la ciudada. La forma más sencilla de ir (si no estás con auto) es tomarte el colectivo 7 E, en la esquina de Avenida Belgrano y Balcarce, y en 40 minutos llegas. No podés perderte, porque ahí finaliza el recorrido. Es un lugar con un encanto muy particular, tranquilo, cerca de la ciudad pero lo suficientemente alejado, con un precioso escenario con su arroyo y su yunga. Hay mesas dispuestas en la ribera del arroyo, donde pasar el día, se puede caminar por la zona, hay una confiteria, baños públicos, una pequeña feria. Tan a gusto se está ahí que la llovizna en vez de molestar le agrega un encanto diferente.

Por supuesto también llegó el capitalismo a la quebrada, y podemos encontrar un circuito de caminata, pero dada la llovizna y que ya estabamos en otoño, el mismo cierra a las 17.00 hs., así que tal vez vuelva algún otro día. Ojo, luego averigüé que hay otros circuitos gratuitos, pero no cerca de donde estaba, y que en rigor, en ese no deberían de cobrar entrada porque supuestamente es público. La historia de siempre, vamos.

Para volver es tan simple como tomarse de nuevo el mismo colectivo y bajarse en la misma esquina, así que me fui para el hostal, donde conocí a Tito, un madrileño okupa que anda recorriendo las zonas montañosas de América Latina, dada su afición a escalar. Nos fuimos a comer unas empanadas, dar una vuelta por ahí y luego, cada uno con su libro y hasta mañana.

Árbol caido en la Quebrada de San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Yo en el arroyo

abril 7, 2008

Salta: Día I

Filed under: Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 21:15

Finalmente el Sábado 29 de Marzo de 2008 partí rumbo a unas vacaciones de una semana en Salta, donde llegué sobre las 20.00 a la ciudad. Volé por Lan y la verdad que fue una buena elección: el vuelo salió y arribó en perfecto horario sin ningún tipo de inconvenientes.

Ni bien llegar me fui a alojar en el Hostal Del Illaq: un buen lugar para quedarse, si bien está un tanto alejado de la Plaza 9 de Julio, la principal de Salta, el precio es bueno ($25 la habitación compartida, desayuno incluido), y el ambiente era agradable.

Luego salí a cenar algo sencillo al Patio de la Empanada (Islas Malvinas y Avenida San Martín), y contrariamente al nombre, comí un tamal y una humita (muy interesante que según la Wikipedia sean básicamente lo mismo). Probé la famosa cerveza Salta (¿cómo es posible que al día de hoy una empresa o fábrica de ese tamaño no tenga sitio web?). Me quedo con los tamales honestamente. El lugar puede que un poco caro ($5 cada tamal y/o humita y $6 la cerveza), pero por ser la primer noche me sacó del paso (estaba cerca del hostal, además).

Más tarde me fui a recorrer un poquito, tomé un café enfrente a la Plaza 9 de Julio y me fui a dormir, estaba cansado.

¡Mañana continua otro capítulo! Estense atentos. O no.

Fotos del Día I

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