Because I choose to

diciembre 24, 2008

Córdoba día IV: Villa Carlos Paz

Filed under: Córdoba, Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 16:15

Amaneció con lluvia el día, por lo tanto hice mucha fiaca. Luego decidí salir a desayunar algo y me crucé con Luciana y Esteban, los dueños del Carlos Paz Hostel, un matrimonio jovén y muy agradable. Me preguntaron si todo en orden y nos saludamos, cada uno a hacer lo suyo.

Como llovía me vine a chequear correos y hacer un poco de reseña, así no me atraso como con Salta ;)

Almorcé tranquilo, un lomo de atún al verdeo con papas españolas que estaba buenísimo en Villa Paz, recomendable, y para hacer la digestión aproveché que se despejó e hice la caminata a la Cruz de Villa Carlos Paz, que son como 2,200 metros de caminata por la sierra. Tiene 14 paradas alegóricas del Via Crucis y un par y medio de balcones que ofrecen una vista monumental de la ciudad. La Cruz es imponente en su tamaño y la vista del tramo final, perfecta. Esta vez me avivé de llevar agua :)

Volví al hostel y aproveché a dormir una siesta, tanta caminata me dejó cansado. A la tardecita sali a tomar un licuado y cené por ahí, nada memorable. Quería hacer una foto del atardecer pero no solo no encontré el lugar indicado sino que eran las 21.30 y el Sol todavía estaba relativamente alto. Veremos mañana si lo consigo.

diciembre 23, 2008

Córdoba día III: Villa General Belgrano

Filed under: Córdoba, Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 11:46

Arranqué bien temprano para irme a Villa General Belgrano, mal el hostel que empieza a servir el desayuno a las 8. En el camino la Catedral finalmente me dio una bella imagen (por algo le dicen a esta hora la hora mágica).

En la mini terminal de omnibus me tomé el Lep hacía Villa General Belgrano, el cual de nuevo se descompuso, pero se solucionó rápido: nos pasaron a otro. Luego de un viaje sin nada destacable, arribamos a la pintoresca Villa General Belgrano. El día lamentablemente sigue nublado y para colmo de males, se me rompió el trípode (bueno, ya estaba roto y remendado, y ahora se rompió de nuevo y lo vendo, jaja). Di una pequeña vuelta por el Paseo Ecológico y luego me tomé un café con leche y tostadas en el Alter Zeppelin (J. A. Roca 39). Es casi medio día y salió el Sol.

Terminé de recorrer creo que todo la villa, y subí al mirador (98 escalones, fácil), y como ayer llovió parece que hoy es la Feria Navideña (la cual no suena tan tentadora, así que no decidí si me quedo o no). Por lo que averigüé el alojamiento es más bien caro en la villa, dado que el hostel El Rincón está cerrado hasta el 5 de Enero de 2009.

Vista desde la Torre del Salón de Convenciones

Vista desde la Torre del Salón de Convenciones

Es la hora de almorzar, así que me voy al Viejo Munich (Av. San Martin 362) a disfrutar de un rico Cabrito Serrano con un chopp de la artesanal cerveza de la casa. Mientras almuerzo decido que luego subiré al Cerro de la Virgen y Pico Alemán.

Villa General Belgrano desde el Pico Alemán

Villa General Belgrano desde el Pico Alemán

¡Qué caminata! De haber sabido bien cómo venía la mano con la subida, hubiera buscado un lugar para dejar al menos la mochila grande, pero como me mandé de una, a bancarmela. Quedé fulminado, ¡tanto que al llegar a la virgen hasta recé! La verdad que las vistas que se tienen son maravillosas, realmente es muy recomendable hacerlo, aunque eso si, consejo: llevar agua y poco peso.

Tenía que reponer las sales y minerales perdidos, así que en la Estación Frankfurt (Julio A. Roca Esq. San Vicente Pallotti) degusté dos chopps de su muy rica cerveza rubia artesanal. Descanse los pies, y luego, a terminar de decidir qué haré a la noche, lo cual no es muy difícil, dado que creo que si no fuera por las cervezas y las caminatas, la villa en si no tiene mucho atractivo. De todos modos me saqué el pasaje de vuelta desde acá, dado que quiero comprar algunas cosas y también visitar La Cumbrecita. Por lo tanto decidí no perder más tiempo y sobre las 20.30 me fui hacía Villa Carlos Paz, pero no sin antes pasar por Córdoba Capital porque no hay nada directo. En fin…

Llegué a Villa Carlos Paz sobre las 23.00 y solo puedo decir que es hermoso. Las luces, la ciudad, todo. Siempre me gustó Carlos Paz, tiene un lindo encanto. Encontré finalmente el Carlos Paz Hostel (no sin antes perderme) y para mi sorpresa y placer, soy el único residente en el mismo, se fueron todos, así que con mucha tranquilidad ordené mis cosas, me tomé una merecida ducha, y a la cama, que quedé fusilado del día de hoy.

Villa Carlos Paz

Villa Carlos Paz

Córdoba día II: Córdoba Capital, nublada y gris

Filed under: Córdoba, Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 11:23

Amaneció nublado, así que con toda la calma del mundo me tomé el desayuno (café y tostadas, clásico) y me fui a dar una vuelta por el centro de la ciudad.

No sé si todo arranca tarde o qué, pero está todo cerrado, nomás las iglesias están abiertas.

El primer edificio que me llamó la atención fue el Colegio Nacional de Monserrat, ubicado en la Manzana Jesuítica, al lado del Museo Histórico de la Universidad, que solo estaba abierto para pasar al patio y no mucho más, así que visita corta y derechito hacía la plaza principal.

Manzana Jesuitica

Manzana Jesuítica

Detrás de la Catedral de Córdoba se encuentra un monumento al fundador de Córdoba, Jerónimo Luis de Cabrera. Aproveché la cercanía y entré a la Catedral, deja que desear, el edificio está venido a menos. La cúpula no deslumbra, pero según los carteles, están trabajando para arreglar todo el edificio. Enfrente mismo está la Plaza San Martín, cuyo único atractivo es el monumento al padre de la patria, y no mucho más. Seguí caminando y encontré más fachadas de iglesias, pero estaban todas cerradas.

Con todo el embole del mundo decidí ir hacía otros lados, y me fui hacía la cañada, recorriendola desde el Boulevard San Juan hasta la plaza municipal. En la Plaza de la Independencia se encuentra un monumento a los Caidos de Malvinas y también el llamativo edificio de la Central de Semáforos Inteligentes y Control de Tránsito. Cerquita hay otra plaza, la del Paseo Sobremonte, donde supuestamente podemos encontrar estátuas representando cada una de las estaciones, pero yo solo encontré tres. La fuente de la plaza es inmensa, aunque es una lástima que no estaba encendida.

Todavía no era ni medio día y ya estaba de regreso al hostel, la verdad que la ciudad no es muy atractiva. Consulté qué se podía hacer un domingo nublado y gris y me recomendaron ir hacía el barrio Nueva Córdoba. Lo mejor que encontré fue el Paseo del Buen Pastor, un exquisito lugar para visitar, con una arquitectura y diseño bastante moderno y dinámico, a pesar de haber sido la carcel de mujeres, en contraste con la Iglesia del Sagrado Corazón (de los padres capuchinos), que se encuentra al lado.

En ese instante comenzó a llover por lo que no vi mucho más (ni parecía que hubiera mucho más para ver), así que me fui a almorzar otro chivito, esta vez en Zhivago, donde el lomito del mismo nombre es muy, muy recomendable. Vuelta al hostel y siesta.

Para finalizar el día me fui hacía la Plaza Austria, donde se encuentra el restaurant homónimo, y me pedí una Salchicha Plaza Austria (chorizo alemán ahumado en tripa natural, relleno de muzarella, envuelta en panceta, con chucrut y papas). ¡Muy rica!

Aprovecho y me voy a acostar temprano, que mañana me voy a Villa General Belgrano.

diciembre 21, 2008

Córdoba día I: Boleto de Ida

Filed under: Córdoba, Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 19:47

Gracias a un arreglo que hicimos en el trabajo, estoy disfrutando la semana de Navidad en una suerte de mini vacaciones, y aproveché para venir a yirar a Córdoba.

Solo saqué boleto de ida, dado que no sé desde dónde volveré, pero de momento no me preocupa. Tengo un par de ideas que si salen van a ser unos días gratos.

Después de un viaje no sin contratiempos aunque tampoco tan grave (salimos media hora tarde de Buenos Aires y se descompuso en Rosario), llegué a Córdoba Capital. Dado que no tenía más que el pasaje de ida decidí venir acá porque un sábado a la noche es más probable conseguir alojamiento acá que en otras ciudades, ¿no?

Atardecer desde el micro

Me alojé en el hostal Córdoba Backpackers (Dean Funes 285) y dado que estaba muerto de hambre me fui a comer un lomito completo (por supuesto, sin lechuga).

La verdad que estaba quemado del viaje, así que me volví y me dormí. Mañana voy a recorrer un poco la ciudad y planificar qué haré en estos días.

noviembre 16, 2008

Se me pasó el tiempo

Filed under: Salta — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 23:14

Me colgué y nunca terminé de escribir acerca de mis vacaciones en Salta y ya tengo que estar pensando adónde me iré de vacaciones este año, de forma tal de volver a escribir un cuaderno de viajes.

Supongo que no soy muy constante en esto de tener un blog, lo cual honestamente no me extraña. Lo raro es que siempre me resultó atractiva la idea de escribir. Será cuestión de hacerme un hábito.

agosto 2, 2008

JPGMag: Geometría

Filed under: Fotografía — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 06:48

Publiqué una foto para participar en la nueva edición de la revista JPG Magazine. El tema es Geometría y la foto que participa es:

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Para votar la foto sólo hay que hacer click en la foto y presionar el botón:

Yeah! It rocks

abril 30, 2008

Sin palabras

Filed under: It's good to be a geek — Leandro López (inkel) @ 21:47

Star Wars Ewok Gospel

abril 25, 2008

Guillermo del Toro dirigirá The Hobbit

Filed under: ¡Vamos al cine! — Etiquetas: — Leandro López (inkel) @ 08:59

Hoy me encontré con una más que grata noticia: Guillermo del Toro dirigiría The Hobbit. Para quienes no sepan de quién hablo, Guillermo del Toro dirigió la magistral El Laberinto del Fauno, sin dudas una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos tiempos.

Y espero que a nadie se le ocurra preguntar qué es The Hobbit

abril 9, 2008

Salta: Día II

Filed under: Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 14:14

Arranqué el día tranquilito, desayunando un rico café con leche con dos medialunas y, por supuesto, un gran libro: Un Mundo sin Fin, la continuación del genial Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet. El día estaba nublado, así que decidí utilizarlo para recorrer la ciudad.

Caminé por la calle Caseros hasta la Plaza 9 de Julio y mi primer destino fue la Catedral que me pareció muy poco atractiva (ok, tal vez el altar lo sea), y dado que justo comenzaba la misa, seguí viaje. Volví a retomar la calle Caseros y en la esquina con Córdoba me encontré con el, a mi entender, edificio más bello de la ciudad: la Iglesia y Convento de San Franciso (foto y más información). Es imponente el edificio, y por dentro es definitivamente mucho más atractivo que la catedral, especialmente su cúpula. Incluso me gusta más que la Cúpula de la Basílica de El Escorial. Por último pasé por el Convento San Bernardo (más información), que me gustó principalmente porque se nota que esos al menos eran más humildes.

Foto Iglesia y Convento de San Francisco Cúpula de la Iglesia de San Francisco Convento de San Bernardo

Suficiente religión para un día, así que hice unas cuadras más hasta el Parque San Martín y tomé el teleférico ($6 ida) para subir al Cerro San Bernardo (a 285 metros de altura de la ciudad y aproximadamente 1458 m.s.n.m.).

Lo primero que me llamó la atención fue la existencia de arañas que viven en comunidad, lo cual debo reconocer que me hizo plantearme bastantes preguntas, principalmente, qué carajos hago acá sin salir corriendo. Pero como estoy en recuperación de mi pánico a los malditos octópodos me hice el valiente y me fui a distraer desde el mirador del cerro: que linda vista de la ciudad! Tengo que volver algún día para ir de noche, porque saqué una foto, pero desde otro cerro. Habrá que esperar para verla ;)

Salta desde el Cerro San Bernardo

El cerro es interesante para deambular, tiene una pequeña fería artesanal, un sendero ecológico (que lamentablemente estaba cerrado), una o dos confiterías, juegos para niños, un pequeño anfiteatro, algunos hongos raros, y unas bonitas caidas de agua (en cascada, por detrás de la cascada y acanalada), ideales para autorretratarse (en un puente o en otras cascadas). Y por último emprendí el descenso por la Escalera al Cerro San Bernardo: de haber leido el aviso antes de bajar, lo hubiera pensado, me temblaban las rodillas al final! Jajaja

De fondo, más cascadas Agua en el Cerro San Bernardo Hongos y huellas de taladrillos

Al finalizar la escalera me encontré con el imponente monumento a Martín Miguel de Güemes, tal vez uno de los mayores héroes argentinos sin lugar a dudas, y máximo procer del noroeste argentino (el caballero era salteño). De los monumentos que conoczco dedicados a figuras nobles (y lamentablemente mucho más a innobles, deshonestos y traidores) fue, desde que la vi, una de las que más me impactó (y tristemente, como pueblo mal educado y mal aprendido que somos, fue víctima del vandalísmo).

Monumento a Mart�n Miguel de Güemes

Ya era casi mediodía, así que me volví, buscando un lugar para comer (me picaba el bagre, y con ganas de algo rico). Caminé hasta la Plaza 9 de Julio y de ahí doblé por Buenos Aires en sentido contrario al tráfico, porque recordaba haber visto en Buenos Aires y Avenida San Martín una oficina de información turística. Por suerte la memoria no me falló y, además de conseguir un plano de la ciudad, pregunté un lugar para comer y me recomendaron Don José (Urquiza 484), un restaurant no muy llamativo, casi familiar podría decirse, enfrente de la Iglesia de San José. Pedí una cerveza (Salta, por supuesto), una empanada de entrada y cazuela de cabrito de plato principal. ¡Qué delicia! Comí muy bien, barato ($ 28,50). Tan bien almorcé y tan lleno quedé que fue imposible continuar el día sin antes irme a dormir una siesta, así que me volví para el hostal.

Repuestas las energías, y como la tarde continuaba nublada, pregunté por un lugar al que ir en un día así y me recomendaron la Quebrada de San Lorenzo, ubicada a unos 15 km de la ciudada. La forma más sencilla de ir (si no estás con auto) es tomarte el colectivo 7 E, en la esquina de Avenida Belgrano y Balcarce, y en 40 minutos llegas. No podés perderte, porque ahí finaliza el recorrido. Es un lugar con un encanto muy particular, tranquilo, cerca de la ciudad pero lo suficientemente alejado, con un precioso escenario con su arroyo y su yunga. Hay mesas dispuestas en la ribera del arroyo, donde pasar el día, se puede caminar por la zona, hay una confiteria, baños públicos, una pequeña feria. Tan a gusto se está ahí que la llovizna en vez de molestar le agrega un encanto diferente.

Por supuesto también llegó el capitalismo a la quebrada, y podemos encontrar un circuito de caminata, pero dada la llovizna y que ya estabamos en otoño, el mismo cierra a las 17.00 hs., así que tal vez vuelva algún otro día. Ojo, luego averigüé que hay otros circuitos gratuitos, pero no cerca de donde estaba, y que en rigor, en ese no deberían de cobrar entrada porque supuestamente es público. La historia de siempre, vamos.

Para volver es tan simple como tomarse de nuevo el mismo colectivo y bajarse en la misma esquina, así que me fui para el hostal, donde conocí a Tito, un madrileño okupa que anda recorriendo las zonas montañosas de América Latina, dada su afición a escalar. Nos fuimos a comer unas empanadas, dar una vuelta por ahí y luego, cada uno con su libro y hasta mañana.

Árbol caido en la Quebrada de San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Yo en el arroyo

abril 7, 2008

Salta: Día I

Filed under: Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 21:15

Finalmente el Sábado 29 de Marzo de 2008 partí rumbo a unas vacaciones de una semana en Salta, donde llegué sobre las 20.00 a la ciudad. Volé por Lan y la verdad que fue una buena elección: el vuelo salió y arribó en perfecto horario sin ningún tipo de inconvenientes.

Ni bien llegar me fui a alojar en el Hostal Del Illaq: un buen lugar para quedarse, si bien está un tanto alejado de la Plaza 9 de Julio, la principal de Salta, el precio es bueno ($25 la habitación compartida, desayuno incluido), y el ambiente era agradable.

Luego salí a cenar algo sencillo al Patio de la Empanada (Islas Malvinas y Avenida San Martín), y contrariamente al nombre, comí un tamal y una humita (muy interesante que según la Wikipedia sean básicamente lo mismo). Probé la famosa cerveza Salta (¿cómo es posible que al día de hoy una empresa o fábrica de ese tamaño no tenga sitio web?). Me quedo con los tamales honestamente. El lugar puede que un poco caro ($5 cada tamal y/o humita y $6 la cerveza), pero por ser la primer noche me sacó del paso (estaba cerca del hostal, además).

Más tarde me fui a recorrer un poquito, tomé un café enfrente a la Plaza 9 de Julio y me fui a dormir, estaba cansado.

¡Mañana continua otro capítulo! Estense atentos. O no.

Fotos del Día I

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