Because I choose to

enero 27, 2009

Veritas Vos Liberat

Filed under: It's good to be a geek — Etiquetas: , — Leandro López (inkel) @ 22:14

Veritas Vos Liberat

– ¿Cómo puedo ayudarlos, caballeros?
-Creo que somos nosotros quienes pueden ayudarlo a usted.
-¿Ha aceptado en su corazón al método científico, y entregado su vida al empiricismo y la razón?.
-¿Quiénes son ustedes?
-Tan solo queremos que deje de vivir en la obscuridad de la ignorancia y permita a la luz de la ciencia iluminar su entendimiento.
– Miren, viejo, estabamos a punto de empezar a cenar…
– Tan solo necesitamos quince minutos de su tiempo.
– ¡Rajen de acá!
– Siento cierta hostilidad. ¿Por qué le ofende la verdad?.
– ¡Ustedes me ofenden!
– Tal vez tan solo le dejaremos una copia del Principia de Newton.
-¡La Verdad lo liberará!
-Amen.

Anuncios

enero 14, 2009

Córdoba, Diciembre de 2008, en fotos

Filed under: Córdoba, Fotografía — Etiquetas: , — Leandro López (inkel) @ 20:12

Ya se pueden ver mi selección personal de fotos de mis vacaciones en Córdoba.

enero 6, 2009

Córdoba día IX: Boleta de Vuelta

Filed under: Córdoba, Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 14:23

Se acaban las vacaciones nomás, al menos por lo que queda del 2008. Después de dormir muy comfortablemente con el sonido del río a unos metros me desperté para recorrer por última vez La Cumbrecita. Mi primer impresión fue de sorpresa, eran las 9.45 horas de un domingo y las confiterías seguían cerradas, por lo tanto me fui a desayunar al Hostal Las Cascadas, donde me alojé, y aproveché a terminar de acomodar el bolso.

Salí a dar una vuelta en un amanecer como casi todos los días que me tocaron, es decir, nublado. Al parecer durante la noche llovió un poco, lo que le confirió a este lugar tan especial un aura más de cuento de ficción. Definitivamente no me extrañaría cruzarme con un hobbit :P

Preparé la cámara, una botella de agua, el calzado apropiado y me dispuse a dirigirme al Pico del Indio. Honestamente, no sé si llegué, pero que belleza es caminar por las Sierras Grandes de Córdoba y disfrutar las vistas panorámicas que se pueden obtener.

Luego bajé pero en vez de seguir el mismo camino tomé el desvío que conduce al Cementerio de La Cumbrecita. Es difícil hablar de un camposanto por miedo a faltar el respeto, pero de los cementerios que he conocido creo que pocos pueden decir que son un remanso de paz como lo es este. Situado en un claro entre los arboles donde la luz del Sol llega lo suficiente para dar calor pero no para deslumbrar, donde se sienten los pájaros trinar, sin dudas le cuesta a uno hacerse la idea de encontrarse aquí.

Ya se hacía la hora en que venía el micro que me llevaría a Villa General Belgrano (sino tenía que esperar casi tres horas más), por lo que pasé a asearme una vez más y buscar todo mi equipaje (que no era tanto ni tan poco).

Para despedirme como corresponde almorcé en Brunnen un sensacional Leberkäse con papas y Sauerkraut (chucrut), y dos ricos chopps de cerveza artesanal. El lugar no solo está muy bien puesto sino que te atienden de manera excelente, los panes son caseros y ricos, y la cocina es bastante rápida para elaborar las comidas.

Finalmente llegó el micro, vuelta en coche cama, que arribamos a Retiro sobre las 7.00 AM y de ahí paso a dejar el bolso en casa, una ducha y vuelta al ruedo semanal de tener que trabajar.

Córdoba, volveré como he hecho a lo largo de toda mi vida. ¡Adios y hasta pronto!

enero 1, 2009

Córdoba día VIII: La Cumbrecita

Filed under: Córdoba, Viajes — Etiquetas: , , — Leandro López (inkel) @ 20:24

¡Qué temprano me levanté! A las 6.35 AM pasaba el micro que lleva a Córdoba, donde tuve que hacer trasbordo para llegar a Villa General Belgrano, donde después tuve que tomar el que te lleva a La Cumbrecita. Debido a lo bien pensado que está, fueron 5 horas de viaje, nada directo. Acá si hubiera sido bueno estar con auto.

Finalmente llegué a La Cumbrecita, que belleza de lugar. De haber sabido iba a ser así no hubiera perdido día y medio (ni plata) en la horrible Cumbre. Cuando vi el mapa pensé que no llegaría a recorrer nada, debido a que tiene tiempos estipulados para las caminatas (ida y vuelta). Demás está decir que los tiempos están pensados, como dice el mapa, para una caminata a marcha moderada, aunque yo me tomo la licencia de cambiarlo a una marcha moderada para aquellas personas con afecciones cardiopulmonares y/o impedimentos para caminar en terreno escarpado. Si yo les parezco exagerado, ¡ni se imaginan lo exagerados que son los tiempos del plano!

Además de ser un lugar bellísimo está bastante señalizado, es un pueblo peatonal, calles de tierra o piedra, mucha vegetación, arroyos que cruzan todas las calles, mirlos cantando, en fin, super relajante. No descartaría venir acá para hacer un retiro espiritual, por así decirlo. Tal vez lo único en contra que tenga es que los horarios de los negocios son muy de pueblo, y convengamos que va mucho turismo.

Dado que planeaba recorrer mucho me alojé en el Hostal Las Cascadas, perteneciente al hotel de mismo nombre. No tenía la belleza del de Villa Carlos Paz pero si un encanto diferente, además de buen precio.

Mi primer destino fue la Cascada Grande. Ni bien llegué comenzó a lloviznar, pero había bastante Sol, con lo que me resultó casi imposible tomar una foto con el agua en movimiento sin que saliera quemada, una pena. Luego dejó de llover, pero se despejó, con lo que directamente no tenía sentido intentar sacar con exposición larga, por lo que aproveché y nadé en la suerte de olla que se hacía en la cascada. El agua estaba muy fría como corresponde, pero relaja de una manera particular nadar en un río y debajo de una cascada.

Cascada Grande en La Cumbrecita

Cascada Grande en La Cumbrecita

Luego me dirigí hacía La Olla, un estanque natural en el arroyo ideal para ir a tomar unos mates y pasar la tarde, pudiendo uno eventualmente meterse al agua. Uno de los principales atractivos de La Olla es que es facilmente accesible, no así la Cascada Grande.

De ahí partí hacía el Lago de las Truchas, que ni parece mucho lago y donde no vi ninguna trucha, pero sin dudas tal vez no era la época :)

Volví hacía el hostel y luego a almorzar en Die Freude (La Felicidad). La comida estuvo bien, una costillita de cerdo con pure de manzanas, bratwurst, knackwurst y sauerkraut, pero es más que criticable que no tuvieran cerveza decente así que tomé una Sprite.

Luego me fui hacía las Tres Cascadas, Remanso Negro y Lago Esmeralda. Lamentablemente a este último no pude llegar debido a que no había camino, pero si vi el Lago Grande. En esta parte del pueblo se puede encontrar el restaurant Gambrinus como así el Peñon del Aguila, lugar recreativo donde lo más destacable es cruzar el río en una tirolesa de 540 metros. Por supuesto, ¡no lo hice! Si, soy un cagón.

A la vuelta me detuve en el Café Suizo a tomar una deliciosa cerveza artesanal Mak Bier, en esta oportunidad la Weizen (de trigo). Que placer al paladar, suave y sabrosa. Altamente recomendable.

Luego de repuestas las energías pasé por la Iglesia Ecuménica y las plazas del pueblo, y me fui a cenar a Ohne Sorgen (Sin Preocupaciones), un rico goulasch.

Vuelta al hostel y a descansar, sintiendo el arroyo correr a 30 metros de la ventana.

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.