Because I choose to

Abril 9, 2008

Salta: Día II

Archivado en: Viajes — Etiquetas:, , — Leandro López @ 14:14

Arranqué el día tranquilito, desayunando un rico café con leche con dos medialunas y, por supuesto, un gran libro: Un Mundo sin Fin, la continuación del genial Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet. El día estaba nublado, así que decidí utilizarlo para recorrer la ciudad.

Caminé por la calle Caseros hasta la Plaza 9 de Julio y mi primer destino fue la Catedral que me pareció muy poco atractiva (ok, tal vez el altar lo sea), y dado que justo comenzaba la misa, seguí viaje. Volví a retomar la calle Caseros y en la esquina con Córdoba me encontré con el, a mi entender, edificio más bello de la ciudad: la Iglesia y Convento de San Franciso (foto y más información). Es imponente el edificio, y por dentro es definitivamente mucho más atractivo que la catedral, especialmente su cúpula. Incluso me gusta más que la Cúpula de la Basílica de El Escorial. Por último pasé por el Convento San Bernardo (más información), que me gustó principalmente porque se nota que esos al menos eran más humildes.

Foto Iglesia y Convento de San Francisco Cúpula de la Iglesia de San Francisco Convento de San Bernardo

Suficiente religión para un día, así que hice unas cuadras más hasta el Parque San Martín y tomé el teleférico ($6 ida) para subir al Cerro San Bernardo (a 285 metros de altura de la ciudad y aproximadamente 1458 m.s.n.m.).

Lo primero que me llamó la atención fue la existencia de arañas que viven en comunidad, lo cual debo reconocer que me hizo plantearme bastantes preguntas, principalmente, qué carajos hago acá sin salir corriendo. Pero como estoy en recuperación de mi pánico a los malditos octópodos me hice el valiente y me fui a distraer desde el mirador del cerro: que linda vista de la ciudad! Tengo que volver algún día para ir de noche, porque saqué una foto, pero desde otro cerro. Habrá que esperar para verla ;)

Salta desde el Cerro San Bernardo

El cerro es interesante para deambular, tiene una pequeña fería artesanal, un sendero ecológico (que lamentablemente estaba cerrado), una o dos confiterías, juegos para niños, un pequeño anfiteatro, algunos hongos raros, y unas bonitas caidas de agua (en cascada, por detrás de la cascada y acanalada), ideales para autorretratarse (en un puente o en otras cascadas). Y por último emprendí el descenso por la Escalera al Cerro San Bernardo: de haber leido el aviso antes de bajar, lo hubiera pensado, me temblaban las rodillas al final! Jajaja

De fondo, más cascadas Agua en el Cerro San Bernardo Hongos y huellas de taladrillos

Al finalizar la escalera me encontré con el imponente monumento a Martín Miguel de Güemes, tal vez uno de los mayores héroes argentinos sin lugar a dudas, y máximo procer del noroeste argentino (el caballero era salteño). De los monumentos que conoczco dedicados a figuras nobles (y lamentablemente mucho más a innobles, deshonestos y traidores) fue, desde que la vi, una de las que más me impactó (y tristemente, como pueblo mal educado y mal aprendido que somos, fue víctima del vandalísmo).

Monumento a Mart�n Miguel de Güemes

Ya era casi mediodía, así que me volví, buscando un lugar para comer (me picaba el bagre, y con ganas de algo rico). Caminé hasta la Plaza 9 de Julio y de ahí doblé por Buenos Aires en sentido contrario al tráfico, porque recordaba haber visto en Buenos Aires y Avenida San Martín una oficina de información turística. Por suerte la memoria no me falló y, además de conseguir un plano de la ciudad, pregunté un lugar para comer y me recomendaron Don José (Urquiza 484), un restaurant no muy llamativo, casi familiar podría decirse, enfrente de la Iglesia de San José. Pedí una cerveza (Salta, por supuesto), una empanada de entrada y cazuela de cabrito de plato principal. ¡Qué delicia! Comí muy bien, barato ($ 28,50). Tan bien almorcé y tan lleno quedé que fue imposible continuar el día sin antes irme a dormir una siesta, así que me volví para el hostal.

Repuestas las energías, y como la tarde continuaba nublada, pregunté por un lugar al que ir en un día así y me recomendaron la Quebrada de San Lorenzo, ubicada a unos 15 km de la ciudada. La forma más sencilla de ir (si no estás con auto) es tomarte el colectivo 7 E, en la esquina de Avenida Belgrano y Balcarce, y en 40 minutos llegas. No podés perderte, porque ahí finaliza el recorrido. Es un lugar con un encanto muy particular, tranquilo, cerca de la ciudad pero lo suficientemente alejado, con un precioso escenario con su arroyo y su yunga. Hay mesas dispuestas en la ribera del arroyo, donde pasar el día, se puede caminar por la zona, hay una confiteria, baños públicos, una pequeña feria. Tan a gusto se está ahí que la llovizna en vez de molestar le agrega un encanto diferente.

Por supuesto también llegó el capitalismo a la quebrada, y podemos encontrar un circuito de caminata, pero dada la llovizna y que ya estabamos en otoño, el mismo cierra a las 17.00 hs., así que tal vez vuelva algún otro día. Ojo, luego averigüé que hay otros circuitos gratuitos, pero no cerca de donde estaba, y que en rigor, en ese no deberían de cobrar entrada porque supuestamente es público. La historia de siempre, vamos.

Para volver es tan simple como tomarse de nuevo el mismo colectivo y bajarse en la misma esquina, así que me fui para el hostal, donde conocí a Tito, un madrileño okupa que anda recorriendo las zonas montañosas de América Latina, dada su afición a escalar. Nos fuimos a comer unas empanadas, dar una vuelta por ahí y luego, cada uno con su libro y hasta mañana.

Árbol caido en la Quebrada de San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Arroyo San Lorenzo Yo en el arroyo

4 comentarios »

  1. realmente impresiona la vista =)

    saludos, Lean!

    comentario por slaff — Abril 14, 2008 @ 13:33

  2. ¡Gracias Slaff!

    En un rato voy a estar actulizando este post, porque mi día 2 no terminó aún, pero no tuve tiempo de continuar ;)

    comentario por Leandro López — Abril 14, 2008 @ 14:00

  3. …se nos termina el año y estamos esperando sigas con el relato…
    ;)

    comentario por Nfer — Diciembre 10, 2008 @ 18:58

  4. ¿Viste los concursos de ganarse algo con las tapitas de gaseosa? ¿Qué es lo que más comúnmente sale? “Seguí participando” :P

    comentario por inkel — Diciembre 11, 2008 @ 07:34


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